¿Y si las matemáticas estuviesen equivocadas?

A priori, nada nos puede asegurar que son la herramienta correcta para desvelar los misterios del cosmos.


Porque en realidad, ¿qué son las matemáticas, de dónde nacen, qué las sustenta? Yo las entiendo como el estudio estructurado de todo lo pensable por la lógica del cerebro humano. Una especie de andamiaje entorno al cerebro, que básicamente adopta su misma forma.


Y entonces podemos volver a la misma pregunta, planteada de otra forma: ¿quién nos asegura que el cerebro, ese órgano estriado y paliducho que evolucionó para cazar mamuts, debería ser capaz de entender el universo?


Hay quienes las admiran por su coherencia, por su exactitud. Esto es, el cerebro se maravilla delante de un espejo de lo mucho que se parece a si mismo.