Hay un problema cuando la política sólo habla de política, la sanidad sólo de sanidad o el amor sólo de amor.
Todo necesita un sentido fuera de si mismo para dejar de ser un bucle. Todo lo que genera algún cambio real transcurre entre un punto inicial y un punto final, en cambio todas las vueltas sobre el mismo punto se perpetúan en un esfuerzo inútil.